viernes, 19 de agosto de 2011
Me habitué a mirarlo a los ojos mientras hablaba, un traspaso de emoción se generaba que le permitía expresarse mejor, lo creo.
Charlábamos todas las mañanas soleadas desde bien temprano, y cuando el Sol marcaba el mediodía nos deteníamos para cocinar, juntos.
Comíamos en silencio, siempre pensando.
Tienen sus ojos un oscuro agujero. Sus facciones lo representan, crean su forma. Pero sus ojos, la negra parte de sus ojos, me sacude violentamente. Mareado trato de entender aquello que me dice. Sólo admiro su profundidad.
Algunas palabras suenan bellas, pero no expresan nada. Se diluye su materia al poco tiempo de tocar el aire. ¿Que nombre lleva este personaje?
Dejé de imaginar y miré la ventana, no afuera, sino la ventana misma. Cuadro que encierra los colores del parque. Es una imagen fantástica, alrededor la blancura, y en el centro lo que está, aquello que Madre me enseñó como realidad.
martes, 16 de agosto de 2011
viernes, 12 de agosto de 2011
la Meta nada ocupa ante él
¿Acaso no están hartos de sufrir?
el miedo ante Destino se transforma en jugoso
elixir del sabio bebedor,
que borracho y con violines de fondo
se adentra hacia la escena, que es su vida,
que es tu vida humilde espectador,
y te abrazo tan profundo y con tan desesperado
amor, que palpitan como uno
nuestros frágiles corazones.
Ven, hermano mío
deja que te muestre ese elixir
el cual yo he probrado
el cual apasiona mi existir.
miércoles, 3 de agosto de 2011
y renacen del eterno espiral
huellas dispersas como agua de mar
Tiempo atrás bellas palabras del abismo
me sorprendieron sólo, indefenso
Empero, siento debajo de mi pecho
la incesante angustia de estar siendo.
Reclamo, ante los altísimos dioses
mi pagana esencia, rejunte de especies
de pueblos originarios, frívolos
occidentales y tenebrosos seres.
sábado, 16 de julio de 2011
Del más allá nos dice:
Lo incomprensible del Hombre es que no es conciente de que existe. Deambula desorientado, elucubra oscuras ideas y piensa que Mañana existe, hoy no.
Noto en sus ojos la tristeza del ser. Ninguno de ellos habla, sólo se mantienen en pie esperando aquello que los lleve a sus hogares. ¿No han mirado el cielo? ¡Mírenlo! es ficción, siendo.
Sueltan lágrimas y llora el animal que allí dentro espera, aguardan un cambio que disloque toda imagen de realidad. ¿Que otra ficción que aquello que los rodea? ¿No es acaso fantástico que todo esté allí?
¿Hasta cuando?
viernes, 8 de julio de 2011
Al escritor argentino
Allí te conoceré, en el oscuro umbral del fin. Dentro acecha la luz. Tus anteojos marcan el rostro como túnel hacia lo desconocido. ¿Te encontraré más allá de lo que existe?
Me has dejado letras bellísimas, tan tristes que le desgarran a uno el alma, aceleran el pulso y cambian el enfoque hacia una absoluta sinceridad.
Cuando al este cae el sol y un barniz violáceo inunda las calles, recuerdo tu frase: “Ya no vive en el tiempo originario del ser sino en el tiempo de sus propios relojes”. Los rostros marcados de eternidad deambulan a sus hogares, desesperados; las vidrieras, con luces tibias por lo consumido, me muestran desde el interior aquello en que se ha convertido el hombre.
Es cuando dejo mi escondite. Supero el miedo de sus miradas y salgo a recorrer mi pueblo, a buscarte.