Sin embargo el Destino es dulce y excitante
la Meta nada ocupa ante él
¿Acaso no están hartos de sufrir?
el miedo ante Destino se transforma en jugoso
elixir del sabio bebedor,
que borracho y con violines de fondo
se adentra hacia la escena, que es su vida,
que es tu vida humilde espectador,
y te abrazo tan profundo y con tan desesperado
amor, que palpitan como uno
nuestros frágiles corazones.
Ven, hermano mío
deja que te muestre ese elixir
el cual yo he probrado
el cual apasiona mi existir.